Julio es el mes en que más accidentes laborales relacionados con el calor se producen en España. Y cada verano, la Inspección de Trabajo intensifica sus controles. Si tienes empleados — especialmente si trabajan al aire libre, en almacenes, cocinas o espacios sin climatización — estas son las obligaciones que debes conocer antes de que llegue la próxima alerta.
Lo primero: no existe una temperatura máxima para trabajar en exteriores
Es el malentendido más habitual. La normativa española no fija un límite de temperatura concreto a partir del cual deba pararse automáticamente toda la actividad. Lo que sí establece es la obligación de actuar cuando las condiciones térmicas supongan un riesgo para la salud — y ese riesgo queda especialmente acreditado cuando la AEMET emite avisos de nivel naranja o rojo.
En interiores sí hay límites concretos: el Real Decreto 486/1997 establece que la temperatura debe mantenerse entre 17°C y 27°C en trabajos sedentarios de oficina, y entre 14°C y 25°C en trabajos ligeros de interior como almacenes o comercios. Si se superan esos rangos, la empresa está obligada a actuar.
Qué debe hacer la empresa cuando la AEMET emite alerta naranja o roja
El Real Decreto-ley 4/2023 es la norma clave. Cuando la AEMET declara alerta de nivel naranja o rojo por temperaturas extremas y las medidas preventivas habituales no son suficientes, la empresa está obligada a adaptar las condiciones de trabajo. Eso puede incluir cambio de horarios, reducción de jornada, paralización de tareas durante las horas de mayor riesgo o traslado de la actividad a espacios protegidos.
Un matiz importante: la alerta no suspende automáticamente toda la actividad, pero sí obliga a revisar si las medidas vigentes siguen siendo suficientes. Si no lo son, hay que actuar. Y todo debe quedar documentado — protocolos, comunicaciones, cambios de turnos, registros de pausas — porque la Inspección de Trabajo puede pedirlo.
Las obligaciones básicas que toda empresa debe tener cubiertas
Con independencia de si hay alerta o no, la normativa exige durante el verano:
Agua potable fresca accesible en todo momento — no solo en los descansos, sino durante toda la jornada. Zonas de descanso frescas y sombreadas para trabajos al aire libre. Información a la plantilla sobre los riesgos del calor y las medidas preventivas, con especial atención a las personas más vulnerables. Equipos de protección adecuados para trabajos exteriores: gorra, protección solar, ropa transpirable. Evaluación de riesgos que incluya expresamente el estrés térmico — no vale una evaluación genérica.
El permiso climático: qué es y cuándo aplica
Desde la entrada en vigor del Real Decreto-ley 8/2024, los trabajadores tienen derecho a un permiso retribuido de hasta cuatro días cuando las condiciones meteorológicas extremas impidan acceder al centro de trabajo o desplazarse hasta él con seguridad. Este permiso no supone reducción de salario y no puede contabilizarse como vacaciones.
¿Y si la empresa no actúa?
Las sanciones son serias. Las infracciones graves en materia de prevención de riesgos pueden alcanzar los 49.180 euros, y las muy graves llegan hasta los 983.736 euros, especialmente si se produce un accidente derivado del estrés térmico. Además, la Inspección de Trabajo ha puesto en marcha el Plan Estival 2026 con más de 100.000 requerimientos a empresas para advertir sobre sus obligaciones en materia de protección térmica.
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